Imprimir Cerrar

Zoot. Adrián R. Martínez Nava

 

 

Suplementos Energéticos y el Hombre

 

 

 

La principal diferencia entre raciones para finalizar ganado de carne, o aquellas suministradas a toros listos para el sacrificio, y raciones para vacas de descarte o aquellas para animales de levante, está en el contenido de energía.

El mejoramiento de la condición corporal o “terminado” es el cometido en un programa de engorde y esto se logrará suministrando una ración con valores energéticos en exceso a la cantidad necesaria para mantenimiento y crecimiento, porque, naturalmente, este ocurre simultáneamente con el engorde (formación de grasa).

El maíz, el sorgo y la cebada son las principales fuentes con alto contenido de energía. Otras fuentes como la melaza juegan también un papel importante.

El término “grano” puede ser utilizado como sinónimo de energía. Los granos son concentrados energéticos en base a carbohidratos. En contraste, los concentrados proteínicos, los cuales tienen alto contenido de nitrógeno son utilizados como fuentes de proteína en la alimentación de animales. Algunos de estos elementos contienen altos niveles de energía como las semillas de algodón, soya, etc.

En nuestro país hemos pretendido producir leche y carne así como otros rubros, dependiendo de una agricultura de puertos. Es una cultura aprendida, irreal, que no guarda relación con el gran potencial para producir entre otros rubros, carne bovina, incluso para exportar.

El clima preponderante, tropical, permite la producción de pastos y forrajes durante gran parte del año. Esta es la base necesaria para que los rumiantes crezcan y se desarrollen. Sin embargo, a pesar de lo anteriormente dicho, los pastos bien administrados representan únicamente el “lleno” para la máquina procesadora de materia seca tosca que en el bovino, así como en otros rumiantes, está compuesta por tres divertículos esofágicos y el estómago. Este “lleno”, con mayor o menor grado de digestibilidad, tienen una proporción alta de agua con respecto de la materia seca; ésta contiene los nutrientes: energía, proteína y algunos minerales en bajo niveles. Esta relación es aproximadamente de 75:25 (agua: materia seca) en la mayoría de los pastos frescos. El heno tiene una proporción mucho más favorable.

Todo esto quiere decir que el animal debe llenar y vaciar varias veces en el día el sistema digestivo para cumplir con los requerimientos de energía y proteína en base a pastos, por lo que su crecimiento y engorde son lentos en comparación con el consumo apropiado de fuentes con alto contenido energético. De esto se puede deducir que la rotación de inventarios de semovientes, en lo que se refiere a los animales de engorde, es baja. Esto es válido para todas las fases de crecimiento y también para la producción de leche y de otras especies.

La digestión más completa de los pastos y forrajes será lograda por el animal con mayor tiempo de retención en el rumen, con la consecuente baja en la proporción de “vaciado”, y esta estaría correlacionada con una mayor cantidad de volumen en el contenido ruminal, fermentación más lenta y por supuesto mayor digestibilidad de ese “lleno”. Cuando el animal tiene actividad, como cuando pasta, la rapidez con que procesa el contenido del rumen puede ser beneficiosa.

Lo anteriormente expuesto nos permite visualizar la necesidad de suplementar la energía y/o proteína, según fuera el caso, utilizando fuentes como el maíz, sorgo, melaza, soya, algodón, etc. Esto permitiría al animal crecer y engordar más rápido, además de obtener carnes de mejor calidad.

Lo más importante es incrementar la rotación de inventarios; factor éste que influye positivamente en la economía del núcleo de producción.

Es del conocimiento público que no tenemos excedentes de granos, ni productos de segunda, ni subproductos en cantidades suficientes para proponer un plan general de suplementación para animales. Tampoco existe una estructura en el sistema productivo animal, capaz de generar peso específico en el gremio interesado de manera que podamos disponer de una industria de producción de carne a gran escala.

A falta de las condiciones necesarias para producir eficientemente y con calidad, lo cual debe ser el norte del sub-sector ganadero, asomamos la posibilidad cierta para productores de avanzada agremiados o no, de catalizar iniciativas en vías de la eficiencia, cuyos logros serán realidad sólo dentro de una estructura que incluya a la agricultura vegetal. P&N